04 de Febrero, Día Mundial Contra el Cáncer.

La palabra “Cáncer” se usa para denominar a un grupo de enfermedades caracterizadas por la rápida multiplicación de células anormales que pueden invadir órganos y tejidos vecinos o lejanos, en un proceso denominado “metástasis”. El cáncer es la primera causa de muerte a nivel mundial, principalmente los tipos pulmonar, hepático y gástrico, sumando en 2012 un total de 8,2 millones de muertes (1). En Venezuela ocupa la segunda mayor causa de muerte, luego de las enfermedades cardiovasculares. En el Anuario Epidemiológico del año 2005, en hombres el tipo de mayor incidencia es el de próstata (4408 casos anuales) y en las mujeres el cáncer de cuello uterino (3685 casos anuales) (2), aunque actualmente se considera que las cifras de cáncer de mama superan a las de cáncer de cuello uterino.

Etiología

El cáncer se considera una enfermedad multifactorial, siendo los principales factores los ambientales (no transmisibles genéticamente), como exposición a radiación, sedentarismo y alto IMC, carcinógenos como alcohol etílico y nicotina, incluso oncovirus (VPH, hepatitis B y C, Epstein-Barr). La predisposición genética también debe considerarse como factor de riesgo, sobre todo en personas con enfermedades de tipo Neurofibromatosis y la enfermedad de Lynch, las cuales pueden causar alteraciones en los genes supresores de tumores y desencadenar el proceso de carcinogénesis.

Clínica

Dependerá del tipo y localización del tumor, sin embargo, suelen ser inespecíficos (3). En el cáncer de pulmón, el paciente puede presentar hemoptisis, fatiga, dolor torácico. En casos de cáncer de cuello uterino, se puede presentar sangrado intermenstrual, postmenopáusico o sinusorragia (4).

Métodos diagnósticos

El diagnóstico temprano se realiza con una adecuada historia clínica y examen físico, enfocándose en los síntomas que refiera el paciente que acude a consulta.

La aplicación de pruebas de cribado o “screening” se usan en grupos con características definidas para una detección precoz, como por ejemplo, en los grupos con mayor susceptibilidad a padecer cáncer cervicouterino, se realiza la prueba del ácido acético, frotis de Papanicolaou, colposcopia y pruebas de detección de VPH, como pasos previos a la realización de una biopsia confirmatoria. (5).

Posteriormente, se realizan estudios imagenológicos dependiendo de la localización de la neoplasia para confirmar la sospecha. Los más usados son la Tomografía axial computarizada (TAC), ultrasonido, Resonancia Magnética Nuclear, y endoscopias.

Los biomarcadores son moléculas que se encuentran en la sangre y tejidos que presenten neoplasia, y que permiten establecer la presencia de un proceso tumoral, pronóstico y respuesta a la terapia (6).

El diagnóstico confirmatorio se realiza mediante biopsia del tejido afectado, lo cual permite la gradificación y estadificación, para esquematizar el plan terapéutico a seguir.

Sistemas de Estadificación

Estadificar los tumores permite conocer la gravedad y alternativas terapéuticas para cada tipo de tumor. El principal sistema de estadificación es el TNM (7).

  • La T se refiere al tamaño y extensión del tumor principal, y se subdivide en:
  • TX: No se puede medir un tumor primario.
  • T0: No se puede encontrar un tumor primario.
  • T1, T2, T3, T4: Mientras mayor sea el número, mayor es el tumor.
  • La N es la extensión del cáncer hacia ganglios linfáticos vecinos.
  • NX: No puede medirse el cáncer en los ganglios linfáticos cercanos.
  • N0: No hay tumor en los ganglios vecinos.
  • N1, N2, N3: Número y ubicación de los ganglios linfáticos afectados.
  • La M se refiere a metástasis.
  • MX: No puede medirse la metástasis
  • M0: El cáncer no se ha diseminado.
  • M1: Metástasis.

Otro sistema usado es el de la FIGO, que lo clasifica en estadios O a IV, el cual es menos específico.

  • Estadio 0: presencia de células anormales, que no se han diseminado al tejido cercano. También se conoce como carcinoma in situ.
  • Estadios I, II y III: Presencia de cáncer, mientras mayor sea el número, mayor es el tumor y su extensión.
  • Estadio IV: Presencia de metástasis a distancia.

Tratamiento

El tratamiento se enfoca principalmente en tres pilares: quimioterapia, radioterapia y cirugía, las cuales, dependiendo del estadio y ubicación de la neoplasia, pueden combinarse. Aunque en la actualidad se han planteado alternativas terapéuticas como hormonoterapia, inmunoterapia, terapia génica y cuidados paliativos (8).

La cirugía, que consiste en la extirpación del tumor, suele recomendarse en casos en los cuales el tumor está delimitado en una zona, o para evitar complicaciones sobre otro órgano o sistema, como en el caso de las compresiones (9).

La quimioterapia es la aplicación de fármacos que inhiben la división de las células tumorales, siendo los más utilizados la ciclofosfamida, metotrexato y el 5-fluoruracilo, los cuales suelen tener efectos secundarios sobre el organismo, por lo que se recomienda asesoramiento psicológico para el paciente, con el objetivo de evitar depresión y ansiedad.

La radioterapia es el uso de radiación ionizante para destruir el mayor número posible de células neoplásicas y disminuir el tamaño de los tumores. La cantidad de radiación aplicada dependerá de la tolerancia de cada órgano, el hígado puede recibir un máximo de 3000 cGy, mientras que los riñones solo 1800 cGy. La radiación se mide en unidades llamadas cGy (centigray) (10).

El uso de todos estos métodos, los cuales muchas veces se combinan, debe ir acompañado de asesoramiento psicológico y médico para el paciente.

 Referencias bibliográficas:

  1. Organización Mundial de la Salud. Cáncer. Disponible en: http://bit.ly/1il315R (consultado el 4 de febrero de 2017).
  2. Capote Negrin, LG. Frecuencia del Cáncer en Venezuela. 2008; Disponible en http://bit.ly/1kZy62C (consultado el 7 de febrero de 2017).
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Cáncer. Disponible en: http://bit.ly/2lLHKwL (consultado el 7 de febrero de 2017).
  4. Sociedad Americana de Oncología Clínica. Types of Cancer. Disponible en: http://bit.ly/1BWwsWo (consultado el 7 de febrero de 2017).
  5. Sociedad Americana de Oncología Clínica. Uterine Cancer – Diagnosis. Disponible en: http://bit.ly/2mqJVmN (consultado el 7 de febrero de 2017).
  6. Hermida Lazcano I, Sánchez Tejero E, Nerín Sánchez C, Cordero R, Mora I, Pinar Sánchez J. Marcadores Tumorales. Rev Clin Med Fam [Internet]. 2016  Feb;  9( 1 ): 31-42. Disponible en: http://bit.ly/2mdfqo9.
  7. Instituto Nacional de Cáncer. Estadificación del cáncer. Disponible en: http://bit.ly/2lQ9lNU (consultado el 7 de febrero de 2017).
  8. Casas Fernández AM, Cía Ramos R. Coordinación entre niveles. Papel del médico de Atención Primaria. Manual SEOM de Cuidados Continuos. España; 2002. pp. 69.
  9. Sociedad Americana de Oncología Clínica. Qué es la cirugía oncológica. Disponible en: http://bit.ly/2ikE9AB (consultado el 11 de febrero de 2017).
  10. De la Garza Salazar JG, Juárez Sánchez P. El Cáncer. Nuevo León, México: Universidad Autónoma de Nuevo León; 2014. Disponible en: http://bit.ly/2miDVgD (consultado el 12 de febrero de 2017).

 

Autor: Nakarid Zambrano M.
SOCEM UCSA

 Fecha de elaboración:
4 de febrero de 2017

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