Día Mundial de la Lucha Contra la Lepra

El año de 1954 la Asamblea Mundial de la Salud instituyó al último Domingo de enero de cada año como el día Mundial de la Lepra, correspondiéndose al 31 del primer mes del 2016 a la efeméride sanitaria de una de las enfermedades más antiguas conocida y con connotaciones incluso religiosas en virtud del registro que de ella se hace en las escrituras cristianas; en el antiguo testamento, el mal representaba un castigo al pecado y en el nuevo testamento fue utilizada según los entendidos para justificar los milagros del hijo de Dios, al sanar a numerosos enfermos que la padecían. La lepra ha sido considerada durante mucho tiempo como repulsiva, mutilante y con un estigma social muy elevado, que llevó incluso durante mucho tiempo al aislamiento legal de quien la sufría en confinamientos conocidos como leprocomios, donde eran mantenidos hasta el final de sus días; era una enfermedad Incurable. En Venezuela existieron 2 leprosarios mantenidos por el estado, uno en el litoral central conocido como Cabo Blanco y el otro ubicado en la isla de Providencia del lago de Maracaibo, ambos dejando de funcionar como tal, cuando el avance de la ciencia cambió radicalmente la imagen de la enfermedad y demostró la posibilidad de su curación.

La Lepra, conocida también como enfermedad de Hansen, en honor al científico Noruego Armeur Hansen, quien en 1874 descubrió al bacilo causante, el Mycobacterium leprae: es una enfermedad infecciosa; pero un contagio que no es muy intenso y que esta fuertemente asociado al estado de las defensas orgánicas de la persona, ya que afecta principalmente a los que por cualquier causa, tengan las defensas bajas y estén en contacto con un enfermo de lepra. El periodo de incubación, el tiempo que transcurre desde que se puso en contacto con el bacilo, bien por contacto físico o por vía aérea y la aparición de los síntomas es bastante largo, frecuentemente de 3 a 5 años. Entre sus primeras manifestaciones se cuentan pequeñas manchas blancas, con dolor en la piel, así como adormecimiento en manos y pies con perdida de la sensibilidad y congestión nasal; las zonas afectadas toman una coloración distinta al resto de la piel y a menudo se acompañan estos síntomas con parálisis muscular y huesos frágiles en manos y pies y tardíamente se distorsiona el rostro tomando características leoninas, igualmente lesiones que no sanan después de semanas o meses.

Según la Organización Mundial de la Salud, existen aproximadamente entre 10 y 12 millones de enfermos de Lepra en el mundo, distribuidos de la siguiente manera: Asia (62%), África (34%), América (3%) y el resto del mundo (1%); pese a esa proporción del 3% en América, Brasil es el segundo país en el mundo con mayor cantidad de casos. En Venezuela tenemos la presencia de la enfermedad, con una región endémica de Lepra conformada por los estados Barinas, Apure, Trujillo, Cojedes, Portuguesa y Guárico, y aunque el Estado Bolívar no es considerado como tal, solo en Ciudad Guayana se reportaron 8 casos para el año 2008 y 14 casos para el 2009, producto de la búsqueda activa por el programa de Dermatología Sanitaria que Funciona en el Ambulatorio de Manoa.

El año 1986, vino a cambiar radicalmente la imagen, el manejo y el futuro de los enfermos de lepra, al descubrirse un tratamiento, mediante múltiples medicinas, con el cual el 80% de los Pacientes logran curarse, desde ese momento la OMS proporciona esta terapia múltiple en forma gratuita a todos los países del mundo.

La lepra es curable, la combinación de 3 drogas cura la enfermedad, y no solo eso, sino que el paciente deja de ser contagioso, desde el momento que ingiere la primera dosis de los medicamentos y un diagnostico oportuno con un tratamiento precoz, disminuye la aparición de secuelas incapacitantes, La OMS señala que más de 4 millones de pacientes han sido curados. En 1990 la misma Organización internacional de Salud se trazó como meta la eliminación de la Lepra como un problema de salud pública, definiéndola como la disminución de su prevalencia a menos de 1 caso por cada 10000 habitantes para el año 2000, algunos países lo han alcanzado, otros mantienen su condición de endemia y se ha prorrogado la fecha en varias oportunidades, pero la campaña además de los medicamentos requiere educación y compromiso político que ataque a los condicionantes sociales e implemente institucionalmente los programas garantizando los recursos necesarios para lucha contra la lepra. En Venezuela, en promedio se alcanzó el criterio de menos de un caso por cada 10000 habitantes, pero aun existen zonas donde la prevalencia continua siendo elevada.

scoph

Este comité es el encargado de aproximar estudiantes de medicina del mundo entero para aprender, construir habilidades, cooperar, y desarrollar ideas y proyectos en pro del mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades. Los estudiantes pertenecientes al SCOPH se enfocan principalmente en la prevención de enfermedades, la promoción de la salud, la creación de conciencia de los problemas sanitarios, y el resguardo y ejecución de nuevas políticas sanitarias, en colaboración con diversas instituciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *