Día Internacional en Contra de la Homofobia, Transfobia y Bifobia.

“Mi nombre es  Cleimar Martinez, tengo 37 años y soy madre de una niña de 2 años. Tengo una relación estable con una mujer, soy homosexual, y por supuesto he sido víctima de homofobia, sobretodo por parte de mi familia, principalmente por mi padre machista y ortodoxo. Recientemente, colgué un estado en WhatsApp, sobre un vídeo donde mi pareja me decía que me amaba y seguidamente recibí este mensaje de texto:
Cito textualmente:

“Que alguien me aclare si soy yo que estoy equivocado, pero reconocer que la depravación o la pervención sean catalogadas como ejemplo de buenas costumbres está mal. Digo esto porque si hay personas que quieren demostrar que son decentes y no les importa exhibir sus intimidades privadas con su pareja del mismo sexo en su redes sociales donde todos los demás se enteren! ASQUEROSO…”

En otra oportunidad pedí al grupo de mi familia de WhatsApp que incluyera  a mi pareja. Una sobrina me dijo que “no es de la familia”, mi hermano mayor me dijo que “solo mete a familia y a gente querida” … Y ninguno de los demás miembros me defendió… La verdad es duro pasar por esto, y mi mayor deseo es que tengamos derechos legales para la protección  de nosotros y de nuestros hijos”

Al salir del bachillerato, pensé que las cosas serían como esperaba. Primero decidí cortarme el cabello antes de mi cumpleaños, mis padres al verme suspendieron mi celebración, me dijeron que era la burla de la familia, me dijeron que yo no podía salir de la casa viéndome así, porque por supuesto los estereotipos de género en mi familia son una regla fundamental para validar a las personas.
Me hicieron llorar, me hicieron sentir que mis decisiones estaban mal, que los había herido directamente a ellos solo por yo querer sentirme mejor conmigo misma
Al poco tiempo conocí a una chica y decidí arriesgarme y salir con ella (a escondidas de mis padres, por supuesto) salimos por unos tres meses hasta que sus padres se enteraron y lamentablemente encontraron la forma de venir a mi casa y hablar con mis padres, allí mi mundo se acabó.

Mis padres me gritaron, me insultaron con comentarios homofóbicos, y transfóbicos (debido a mi previo corte de cabello) juraron que ese suceso no podía salir de la casa, nadie de la familia se podía enterar, nadie podía enterarse de semejante tragedia… Me quitaron el teléfono y cualquier manera de comunicarme con el exterior. Duré 8 meses sin saber de nadie.

No solo esto, me llevaron a terapia con un terapeuta de conducta, evangélico, que intentó hacerme ver que estaba mal lo que había hecho e intentó imponer a dios en mi vida (no pertenezco personalmente a ninguna religión). Mis padres no me dejaban salir a ningún lado, esperaban que me volviera heterosexual mágicamente, esperaban que me “corrigiera” cada terapia semanal con esta persona.Esto sucedió en el 2013 y desde entonces no he podido conocer a ninguna otra chica, no he podido volver a confiar en nadie de mi familia, sé que no estoy en un lugar seguro, sé que mi felicidad es un lujo que no me puedo permitir.

Desde que eso sucedió no hemos hablado directamente del tema, pero bastan sus comentarios homofóbicos indirectos para hacerme sentir inferior y sola.

Loreanggi Becerra. 24 años. Docente

En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia 🏳️‍🌈
SCORA trae la campaña #RainbowLove, donde contaremos la historia de una persona que superó las barreras que la homofobia puso en una etapa de su vida.

Mi nombre es Luis Miguel, tengo 26 años, muchos me conocen por mi personaje Androgena (@soy_androgena), pero quizá no conocen la historia detrás de este popular personaje y de Luis como persona, aquí se las cuento:

Vengo de un hogar humilde, pero eso nunca me detuvo. Tenía 20 años y me tocó tener 3 trabajos para mantenerme solo ya que mi familia me rechazó cuando les confesé que era gay

Me costó trabajo poder ahorrar para pagar mis estudios y poder salir adelante con mis dos carreras universitarias, psicología y publicidad. Durante mi tiempo en la universidad se burlaban de mí por mi forma de ser, no obstante, esto me hizo más fuerte. Después de superar muchos obstáculos, logré graduarme y así demostrarles a todos y a mí mismo que sí podía.

A principios de 2018 comencé a crear un personaje, con el fin de dar a conocer el don que Dios me dio: el humor. No fue fácil, he estado despierto muchas noches tratando de darle una esencia a este personaje, siguiendo el ejemplo de muchos comediantes e influencers exitosos. También hubo muchas dudas en el camino ¿Cómo podría un comediante gay tener éxito en un país como Venezuela en el que machismo y la homofobia está en la mente de gran parte de sus habitantes? No lo tenía claro, pero nunca supe qué era el miedo. Tenía claro que con lucha y determinación lo iba a lograr, como en efecto lo logré y seguiré logrando .

Todo lo que he logrado ha sido gracias a mis seguidores, ya que así como he encontrado muchas personas que me rechazaron por quien soy, muchísimas otras me han apoyado y brindado su cariño por la misma razón.

Mi consejo es que no te detengas. Solo detente cuando el reloj de verdad lo haga, y no mueras hasta que tu corazón se paralice. El éxito se separa de ti si no te esfuerzas, tú también puedes salir adelante, y ver que todo saldrá bien siempre y cuando sigas de pie. Sigue siendo tú mismo por encima de todo y sigue esforzándote aun cuando este mundo no lo vea.

Luis Miguel

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